Nuestros Espacios
Cenador
Nuestro Cenador es una auténtica burbuja de luz y calma, donde el interior y el exterior se abrazan con armonía. Cubierto por un techo translúcido y envuelto por paredes de cristal que se abren al paisaje, este espacio crea la sensación de estar al aire libre sin renunciar al confort.
La decoración combina fibras naturales, vegetación colgante y una iluminación cálida que transforma el ambiente a lo largo del día. Por la mañana, la luz entra tamizada entre hojas y reflejos; por la noche, las lámparas de mimbre y el murmullo del jardín convierten este rincón en un refugio íntimo y envolvente.
Es el lugar perfecto para una comida tranquila, una celebración especial o una cena inolvidable, incluso en los días de lluvia, cuando la sensación de estar en una burbuja protegida en mitad del verde asturiano se vuelve mágica.
Jardín Lavanda
Nuestro Jardín Lavanda es mucho más que una terraza: es un espacio sensorial donde la naturaleza se convierte en protagonista. Rodeado de jardineras rebosantes de lavanda, romero y otras plantas aromáticas, este rincón al aire libre estimula los sentidos con sus perfumes frescos y su cromatismo suave.
Bajo la sombra de sombrillas generosas y el cobijo de una antigua pared de piedra que guarda historias, el tiempo parece detenerse. Aquí, cada detalle está pensado para disfrutar del momento: el murmullo del campo, la luz dorada que baña las mesas, y la tranquilidad que solo un entorno natural puede ofrecer.
Ideal para comidas relajadas, sobremesas interminables o simplemente para perderse entre aromas y sabores, el Jardín Lavanda es un lugar donde la sencillez se eleva a experiencia. Un rincón pensado para conectar con lo esencial.
Jaima Beduina
La Jaima Beduina es nuestro rincón más libre, desenfadado y lleno de alma. Inspirada en los campamentos nómadas del desierto, esta gran carpa de lona beige, abierta al paisaje, crea un ambiente único entre lo exótico y lo rural asturiano. Es un espacio que respira aire puro, rodeado de naturaleza y bañado por la luz cambiante del día.
Bajo su estructura orgánica, las mesas de madera, los elementos vegetales y las luces suspendidas evocan una atmósfera bohemia, natural y acogedora. Aquí, el campo entra sin pedir permiso, y la experiencia se vuelve tan fresca como auténtica.
Perfecta para celebraciones informales, comidas distendidas o tardes al sol con amigos, la Jaima Beduina es un lugar donde el tiempo fluye sin prisa. Un refugio abierto donde el lujo está en lo esencial: el paisaje, la compañía y la libertad de estar al aire libre sin renunciar al confort.
